Irak expulsa a la principal compañía de seguridad privada de EE.UU
El Ministerio del Interior de Irak canceló la licencia de una empresa estadounidense de seguridad cuyos agentes participaron en un tiroteo en el que murieron varios civiles y anunció que revisará el estatus de todas las empresas de seguridad que operan en el país.
Se trata de la empresa Blackwater, una empresa fundada en 1997 en Carolina del Norte, que emplea a 744 ciudadanos estadounidenses, 231 de otros países y 12 iraquíes. En Irak le dio protección al interventor Paul Bremer. Cuatro de sus empleados fueron linchados en Faluya, en marzo de 2004.
“La empresa Blackwater no puede trabajar más en Irak. Además, los empleados involucrados en el tiroteo serán procesados", declaró ayer un vocero del Ministerio del Interior iraquí.
El confuso incidente ocurrió anteayer, cerca de la plaza Nisoor, cuando guardias de la empresa de seguridad que viajaban en una caravana de seis camionetas abrieron fuego contra la población, en aparente reacción a una explosión que había tenido lugar segundos antes. Por lo menos ocho iraquíes murieron y otros 13 resultaron heridos.
No es la primera vez que la presencia y protección del personal de vigilancia extranjero provoca debate en Irak. Ya antes de su partida, en 2004, Bremer expidió la ordenanza 17, por medio de la cual se establecía que todo el personal estadounidense y extranjero -militar o civil- gozaba de inmunidad ante la ley iraquí.
Cae un meteorito en la frontera entre Perú y Bolivia
Los investigadores han confirmado que el objeto que cayó en la región peruana de Puno, cerca de la frontera con Bolivia, es un meteorito. El hecho ocurrió en la noche del sábado, y produjo un cráter de 30 metros de diámetro y 6 de profundidad.
El fenómeno ha provocado pánico en los pobladores del sector que le atribuyen cambios climáticos y hasta dolores fisiológicos y náuseas. “Desde ese día, nuestra gente está enferma, tenemos dolor de cabeza, náuseas, mareos, diarrea y vómitos”, relató ayer Maximiliano Trujillo, dirigente de Carancas, el poblado donde cayó el meteorito, ubicado a unos 1300 kilómetros al sur de Lima.
El temor es tal que la policía peruana cercó el lugar donde cayó el cuerpo con el argumento de que existe peligro con la radiación. “Si van a entrar, sólo puede hacerlo uno porque la radiación puede causarles algún daño”, sentenció uno de los uniformados, dirigiéndose a la prensa.
Según narraron fuentes de la Dirección Territorial de Policía a los medios de comunicación, los alarmados pobladores de la zona escucharon un estruendoso ruido que parecía provenir de un avión que caía en picado. Posteriormente, los testigos observaron en el cielo un objeto que se encontraba en llamas, se estrelló en tierra y produjo una explosión que dejó trozos de materia calcinada.
El impacto no afectó a ninguna persona y se investiga si los restos hallados pudieran ser de animales que habrían muerto carbonizados al encontrarse cerca del lugar.
Fuente: Titulares Periodismo
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