Dyann Espinosa
Sonoma Valley Sun
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| De Izquierda a derecha, Steve Kyle, Lynn Ross, Tim Boeve, Henry Grause, Les Vadasz, Michael George y la directora de la preparatoria de Sonoma Micaela Philpot. |
Es el tiempo del año en que los profesores de preparatoria planean sus lecciones, esperando alcanzar a cada estudiante con un programa de estudio estimulante e informativo. Hacen juegos malabaristas con pilas de obligatorios papeleos, apretando más y más una clase de treinta estudiantes, y hasta ahora, han tenido que hacer todo esto ellos solos.
Pero en marzo, un nuevo voluntario de la organización encontró una manera de ayudar a estos educadores frustrados. La Red de Apoyo de Profesores (TSN por sus siglas en inglés), emergió de dos grupos locales de discusión que estaban buscando maneras de aplicar su experiencia académica, en las necesidades de la comunidad. Ellos identificaron el aula de clases de preparatoria como el lugar indicado para aplicar el programa. Recaudar fondos, sintieron, que no era la solución. Un programa voluntario que pudiera explotar las habilidades de residentes de Sonoma fue concebido como una manera de acercar a aquellos que buscan impartir su conocimiento en beneficio de los estudiantes.
TSN pasó más de un año estudiando cuidadosamente las áreas con mayor necesidad para maestros y estudiantes, reuniéndose con la administración, el personal, uniones y alumnos, con el fin de comenzar a crear un plan que cumpliera con las necesidades de todos los grupos involucrados, y estructura de la mejor manera el programa voluntario. Comenzando con un pequeño y viable programa, la organización, desarrolló un sistema para calificar a voluntarios que pudiera medir su nivel de habilidades, para acomodar un mecanismo que emparejará los objetivos de los profesores.
Cuando la organización se formó mejor, fue necesario que una persona tomara las riendas. Lynn Ross, nativa de Sonoma y graduada de la Preparatoria del Valle de Napa, se convirtió en directora del grupo.
La Red de Apoyo de Profesores observó sistemas similares en el Área de la Bahía, como el de San Francisco. “No tuvimos que re-inventar
la llanta,” dijo la miembro del comité TSN Les Vadez, “hay mucho que aprender de otros, como del exitoso programa en San Francisco que ha estado funcionando durante 40 años.”
El miembro del comité, Michael George también se ofreció como voluntario el primer semestre del programa. “Quería asegurarme de que podría involucrarme,” dijo él. Preguntando sobre la integración en el ambiente del salón, George, quien colaboró en una clase de Historia de los Estados Unidos y una clase de AVID (Advancement Via Individual Development), notó que, “tomó tan sólo tres sesiones antes de que los estudiantes se sintieran cómodos con mi presencia y comenzaran a hacer preguntas y mencionar problemas con los que necesitaban ayuda.”
Los estudiantes de AVID son elegidos en el octavo grado por su motivación y sus calificaciones,” dijo la profesora Judy Frey-Cohen. “La mayoría de los estudiantes se quedan con AVID los cuatro años como su materia electiva, y usualmente son la primera generación de asistentes a la universidad.” Frey-Cohen tiene cuatro estudiantes tutores en su clase, pero estaba en busca de un adulto voluntario, con educación superior que quisiera trabajar con un grupo pequeño en un área académica.
El doctor Henry Grause, un miembro del comité TSN, también colaboró en una clase de AVID, donde sus habilidades y conocimiento de materias tales como biología y matemáticas fueron importantes. “Una porción del tiempo de la clase se destina a la discusión en pequeños grupos de temas particulares,” dijo Grause. “Es un ajuste donde tienes oportunidad de estar uno a uno con los estudiantes, y lo puedes ayudar a sobrepasar lo que aprenden y les puedes proveer las respuestas a sus preguntas. Estos son chicos brillantes que sólo necesitan más estímulo y dirección para conseguir su potencial.” El doctor Grause también tiene la intención de ser voluntario este semestre.
De acuerdo con Ross, los comentarios de los profesores en el programa del semestre pasado, son positivos. “Ahora tenemos más peticiones de los profesores y más prospectos para voluntarios.”
Ross quiere que la comunidad sepa que la escuela necesita gente con todo tipo de experiencia. Para mí en lo personal, es muy emocionante ver a los voluntarios tan entusiasmados sobre sus contribuciones. El nivel de generosidad en esta comunidad es fenomenal.”
La razón de esto, quizás venga del tipo de experiencia que Michael George tuvo en el salón de clases. “Cuando te sientas con los chicos por primera vez, la mitad de ellos están llenos de aburrimiento. Después de 15 minutos de hablar y ayudarles a entender el problema o la relevancia del material, vez como comienzan a hacer preguntas, aportar ideas - y sus ojos brillan de entusiasmo. ¡Lo entendieron!” |