La semana pasada definimos qué es educación. Su instrucción ó enseñanza nos ayuda a crecer y a desarrollarnos con armonía en la sociedad, y esto se da desde el seno familiar en el cuál nos enseñan principios y valores. En la escuela no se está exento de estas enseñanzas, y en ambas instituciones nos enseñan desde niños diferentes reglas que regirán y prevalecerán sobre otras, en nuestras conducta hacia con los demás. Se nos enseña desde las muy bellas reglas de urbanidad como son por ejemplo, vestir correctamente, comer con educación, saludar a las personas, respetar a los mayores hasta ceder el asiento a las damas en los camiones, etcétera. Completando con ideas de comportamiento, modales y ética, al enseñarnos desde niños a no robar y a no mentir. Varias de estas enseñanzas vienen acompañadas de principios religiosos, y un ejemplo de ello son los diez mandamientos que Dios le dio a Moisés como reglas de conducta para su pueblo.
En México, dicen un dicho que parece ser muy cierto: "La educación se mama porque son las enseñanzas que proporciona la madre al niño desde sus primeros pasos." Ella piensa que estos conocimientos lo formarán como un hombre de provecho en la sociedad, pero también cuando cumple la edad pertinente, lo lleva a la escuela de educación preescolar, luego a la educación primaria ó elemental, para de este nivel continuar su educación con visualización de nobles propósitos que le permitirán mediante esforzados ascensos, el logro de la realización de una carrera universitaria, grado académico que le permitirá a la vez ejercer una profesión y obtener un nivel económico de vida mejor al que tuvieron sus padres. También hacen posible la coronación de los esfuerzos del estudiante y profesionista. Las personas que alcanzan el nivel de educación descrito, y si lo hicieron con vocación para la profesión que estudiaron, serán individuos muy exitosos, porque les gustará el desempeño de su actividad, ya sea como abogado, médico, ingeniero, profesor, etcétera. Pero si estudian una carrera sólo por imitar a otra persona porque observan que esta gana mucho dinero en su profesión, les pronostico un absoluto fracaso, porque para estudiar una profesión, hay que tener vocación para desempeñarla. Que el médico no invente operaciones, el ingeniero no doble los presupuestos de construcción, que el abogado no alargue los juicios, el profesor revise correctamente las tareas de los alumnos, los astronautas que van a la luna no vayan borrachos.
En México, miles de niños no tienen oportunidad de ir a la escuela, y con ello pierden la chance de educarse y tener una vida mejor. Habrá que revisar la distribución de las partidas presupuestales y su iniquidad, ó también observar si existen todavía esos caciques de las zonas rurales, a quienes no les conviene que sus comunidades se eduquen porque quieren seguirlas manipulando para sus oscuros intereses; una persona ignorante y sin educación es más fácil de controlar ó manipular.
Posdata: Aquí se deben establecer las visitas guiadas a diversas empresas industriales ó instituciones de salud, para que el alumno descubra su vocación ó la refuerce. Se debe implementar a nivel preparatoria.
Con esto me despido y le invito a usted a enviar cualquier comentario al editor del periódico de El Sol, Victor Mejía a vmejia@sonomasun.com o llamando por teléfono 707.933.0101 Ext. 114. |