Breana Lee
Especial para El Sol
No hay nada como un final.
Harry Potter, el tema acerca de la ciudad - alrededor del mundo en realidad - se acabo. No habrá mas fiestas de lanzamiento a media noche en librerías, no habrá más multitudes disfrazadas esperando un libro de Harry Potter.
Los finales nos hacen pensar, melancólicamente, de comienzos. Sin el fin, el empiezo no tendría ningún sentido. Sin la batalla final, las otras parecen insignificantes. Cuando leí el primer libro "Harry Potter and the Sorcerer's Stone," pensé que esto, sólo era una historia de niños, una maravillosa trisca entre una Inglaterra mágica que reina con criaturas y hechizos robados vocingleramente del mito clásico. No esperaba que me fueran a gustar. La serie de Harry Potter, debe ser comparada, no sé, casi a lo de Shakespeare. No es tan paciente como los clásicos de los cuales Rowling tomó mucho su inspiración. No ba a ser recordado en 50 años por escribir extraordinariamente bien.
Sin embargo, si será recordado por lo que causo. Por Harry Potter, por la gente joven que regresó al gozo de la lectura. Imprentas actualmente empezaron a publicar libros más largos para niños. El genero de fantasía para niños recibió un apoyo inmenso. Harry Potter es el abuelo de los personajes de fantasía Bartimaeus y Eragon. El recordó a la gente de Diana Wynne Jones, Tamora Peirce, y Philp Pullman. De una manera Harry Potter es la droga puente del mundo literario, para más novelas.
Este final no es un final para todas esas novelas que vienen. No va a terminar el oleaje de las ventas de libros. No va a terminar la magia.
En realidad todo lo que termina es Harry Potter.
No voy a ir en detalles del libro. Para empezar, Rowling especificamente pidió - casi rogó - que a nadie comentará detalles de la historia del libro. Estoy de acuerdo con ella. Nada puede matar la magia, sólo saber lo que va a pasar. Hablar seria estropear la magia a otra persona. Seria casi obsceno.
Lo que voy a decir es que ella lo logró. Rowling manejó todas las puntas flojas. Y, agradecidamente, lo hizo bien. Es un final con el que puedo vivir, y estar contenta. No pido más, ni me siento engañada. Es el final perfecto para una serie tan influyente y mágica.
Tengo 17 años, la edad de Harry Potter en el libro final. Una vez escuche a mi hermana de 15 años decir, que sentía como que se estaba haciendo vieja, hasta que se dio cuenta de que era de la edad de Harry Potter. De una manera he crecido con Harry, al igual que millones de otras personas que han seguido la historia. Y ahora es hora de decir adiós y explorar los otros reinos que Harry a abierto para todos nosotros. |